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sábado, 18 de enero de 2014

no descansás en mí...



Cuando sin decirme adiós te fuiste,
padre que huyó de la maldad,
levanté la tapa de tu muerte.
Los cuidados antiguos
de tu rostro escribían visiones
de la pobreza que leo aún, hoy que
animales tristes rondan.
El tiempo ido volvió a serme, página
de lo mismo, otro ya. No te
encontré en las palabras. Miraba
tus lentes descuidados, tus
manos de carpintero, tu lento
camino hacia la mesa, tu estar
como no estar, revolvías tu sopa
con la gracia penosa de otras hambres.
No descansás en mí.
Descansá en paz.





Juan Gelman, "Sin decirme", en "de atrásalante en su porfía", Seix Barral, México, 2007


miércoles, 15 de enero de 2014

epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

(Aquí yace un pájaro.
                                        Una flor.
                                                            Un violín.)







Juan Gelman, "Epitafio" en "Violín y otras cuestiones", 1956



domingo, 6 de enero de 2013

...en mi cabeza que no puedo cerrar


La mujer del poeta está
condenada a leer o a escuchar los
versos del poeta que humean
recién sacados del alma. Y más:
la mujer del poeta
está condenada al poeta, a ése
que nunca sabe dónde
está la llave del gas y finge
que pregunta para saber
cuando sólo le importa preguntar
lo que no tiene respuesta.


Juan Gelman, "La llave del gas" en "Valer la pena", Seix Barral 2009


La mujer del poeta se enojó
con el poema "La llave del gas".
No ve por qué la metapalabra de la palabra,
o la ambigüedad de la palabra,
o las heridas que la palabra produce,
puede impedir a cualquiera
saber dónde está la llave del gas y
cómo se cierra y abre. Tiene razón.
El poeta está en error porque
la llave de la palabra, digamos, ni se cierra
ni se abre, y hasta pretende que ni existe,
y menos su metapalabra, ambigüedad heridora o vacío.
La realidad de la cocina tranquiliza,
hay llaves que se cierran, se abren, funcionan
cumpliendo la función de demostrar
que hay cosas que se cierran y se abren,
y suenan desde ayer en mi cabeza
que no puedo cerrar.


Juan Gelman, "Nota al pie de "La llave del gas" en "Valer la pena", Seix Barral 2009




sábado, 17 de noviembre de 2012

el amor ha crecido


Tal vez el mundo cabe en la cocina
donde hablamos del hijo.
El futuro es un rostro, un dulce nombre,
una sangre en camino a este camino.

Amor se dice de un extraño modo:
cuna, pañal, la bata.
Estas cosas comunes.
Esas palabras blancas.

El amor ha crecido.
La primavera canta en mi pañuelo.




Juan Gelman, "Violín y otras cuestiones", Edit. Planeta, 2011

martes, 8 de febrero de 2011

hablando de otros

Soy dos, y entre ambos la distancia
- ¡hermanos siameses que no están pegados!

Fernando Pessoa como Bernardo Soares, "Libro del desasosiego", Emecé 2010


Sentirlo mucho


El que siempre me revisa el ser
es un otro, disperso,
extraño. Dicta su lección
en una calle por
donde nunca pasé. ¿Quién lo conoce?
Cena conmigo, ignora
su no estarme, su traducción
a movimientos que no se dejan ver.
Me fui hace mucho de él, dejó huellas
en un vuelo tendido
entre pasados y futuros con fiebre.
Vean mi puño, el rayo
que le sacude las mareas
de la muerte que no murió,
de la vida que no vivió.

Juan Gelman, "de atrásalante en su porfía", Seix Barral 2009

jueves, 25 de noviembre de 2010

"amarte es preciso, vivir no"

Baile

De la cintura bajan
arrabales de adentro
como impaciencias del amor.
¿Qué es esa moneda
que tu bailar acuña?
En la colina del deseo
sobra el sol.
Seguridad es tu hermosura,
bella que el tiempo apagás
en laberintos de Eros donde
es triste el que no sabe.
Amarte es preciso, vivir no.
A Mara

Juan Gelman, "de atrásalante en su porfía", Seix Barral, México, 2007