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miércoles, 9 de octubre de 2019

"no saber"... germen de la creación



Y fue a esa edad… Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
...
Yo no sabía qué decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
...



Pablo Neruda, fragmentos de "La poesía"






Wislawa Szymborska, en su discurso de recepción del Premio Nobel de Literatura 1996:


“...estimo altamente estas dos pequeñas palabras: ``no sé''. Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo… 

También el poeta, si es un verdadero poeta, tiene que repetirse perpetuamente ``no sé''. Con cada verso intenta responder, pero en el momento en que pone el punto final, le asaltan las dudas y empieza a advertir que su respuesta es temporal y en ningún caso satisfactoria. Entonces prueba otra vez y otra vez, para que a las sucesivas muestras de su insatisfacción consigo mismo los historiadores de la literatura las sujeten con un clip enorme para denominarlas ``La Obra''.”









martes, 9 de enero de 2018

"para que siga vacía"



No llega en tropel.
No se reúne multitudinariamente.
No participa en masa.
No celebra a lo grande.

No saca de sí mismo
una voz coral.
No declara ante todos y cada uno.
No afirma en nombre de.
No en su presencia
este interrogatorio:
quién a favor, quién en contra,
gracias, nadie.

Falta su cabeza
donde cabezas y más cabezas,
donde paso a paso, hombro con hombro
y adelante hasta alcanzar el objetivo
con propaganda en los bolsillos
y el producto del lúpulo.

Donde sólo al principio
todo idílico y angélico,
porque pronto un tumulto
con otro se mezcla
y nunca se sabrá
de quién, ay, de quién
son estas piedras y flores,
estos vivas y palos.

Ni mencionado.
Ni espectacular.
Está empleado en el Servicio de Limpieza.
Al despuntar el alba,
en el sitio donde tuvo lugar todo,
recoge, lleva, arroja al contenedor
lo clavado en árboles medio muertos,
lo aplastado en la fatigada hierba.

Pancartas rasgadas,
botellas quebradas,
peleles quemados,
huesos mordisqueados,
rosarios, silbatos y preservativos.

Una vez encontró en los arbustos una jaula de palomas.
Se la llevó
y para eso la tiene,
para que siga vacía.




Wislawa Szymborska, "Alguien a quien observo desde hace un tiempo" en
"Hasta aquí" - Bartleby Editores

domingo, 2 de diciembre de 2012

adolescente


¿Yo, adolescente?
Si de repente, aquí, ahora, se plantara ante mí,
¿tendría que saludarla como a una persona próxima,
a pesar de que es para mí extraña y lejana?

¿Soltar una lágrima, besarla en la frente
por el mero hecho
de que tenemos la misma fecha de nacimiento?

Hay tantas diferencias entre nosotras
que probablemente sólo los huesos son los mismos,
la bóveda del cráneo, las cuencas de los ojos.

Porque ya sus ojos son como un poco más grandes,
sus pestañas más largas, su estatura mayor
y todo el cuerpo recubierto de una piel
ceñida y tersa, sin defectos.

Nos unen, es cierto, familiares y conocidos
pero casi todos están vivos en su mundo,
y en el mío prácticamente nadie
de ese círculo común.

Somos tan diferentes,
pensamos y decimos cosas tan distintas.
Ella sabe poco,
pero con una obstinación digna de mejores causas.

Yo sé mucho más,
pero, a cambio, sin ninguna seguridad.

Me muestra unos poemas
escritos con una letra cuidada, clara,
que no tengo ya desde hace tiempo.

Leo y leo esos poemas.
A lo mejor éste de aquí,
si lo acortáramos,
y lo corrigiéramos en un par de lugares.
El resto no augura nada bueno.

La conversación no fluye.
En su pobre reloj
el tiempo es barato e impreciso.
En el mío mucho más caro y exacto.

Al despedirnos nada, una especie de sonrisa
y ninguna emoción.

Sólo cuando desaparece
y olvida con las prisas la bufanda.

Una bufanda de pura lana virgen,
a rayas de colores,
hecha a ganchillo
por nuestra madre para ella.

Todavía la conservo.




Wislawa Szymborska, "Adolescente" en "Aquí", Bartleby Editores, 2009